Perlas 2012 Vol. 4

Dos interesantes propuestas de pop experimental centran esta nueva edición del Perlas 2012. Por un lado, una banda escocesa afincada en Londres con nombre de mítico jazzista de los años 20’s del pasado siglo, Django Django. Por otro, un tipo nacido en Seattle, de raíces japonesas, y que, armado con un violín, es capaz de generar canciones de una complejidad sorprendente. K Ishibashi, conocido como Kishi Bashi, os dejará con la boca abierta. Yo todavía la tengo.

DJANGO DJANGO

Me imagino la escena: un chaval adolescente, en su casa, contempla como su hermano mayor y sus amigos hacen música rodeados de sintetizadores y un puñado de instrumentos tradicionales. El chico, aunque esos sonidos le parezcan bizarros, no puede dejar de sentirse hipnotizado por una música que se aparta de todo lo que está acostumbrado a escuchar. El hermano mayor, un tal John Maclean, le dice que su banda se llamará The Beta Band, y que no se preocupe, que hacen esa música marciana simplemente para pasárselo bien. Años después, David (así se llama el chaval), que también ha sentido la llamada del artisteo, se entera que su hermano no sólo se lo ha pasado en grande con sus amigos, sino que, también, The Beta Band es considerada por muchos como una de las últimas bandas de culto aparecidas en el panorama musical internacional.

David Maclean, mientras tanto, ya está estudiando Arte en la Universidad de Edimburgo, aunque se salta las clases para reunirse con sus amigos y pasárselo bien sacando sonidos extraños de sintetizadores, cáscaras de coco y un puñado de instrumentos tradicionales. En ese grupo de colegas está Vincent Neff, al que le gusta tocar la guitarra y cantar. Seguramente, en alguna ocasión, David le dice que canta como el vocalista de la banda de su hermano.

En el año 2009, David y Vincent, junto con Jimmy Dixon y Tommy Grace, deciden ponerle nombre a su banda. Se harán llamar Django Django y, pese a tener material suficiente como para completar un disco entero, creen que todavía no están preparados para mostrarlo al mundo. La idea es pulir cada tema, en ese momento repletos de capas sonoras no todas necesarias. David Maclean ejerce de productor casero a lo largo de los años hasta conseguir el resultado deseado, el cual llega a finales del año 2011. Por fin, y ya dominando sus instrumentos, Django Django publican su disco debut a principios de este año, un trabajo de pop experimental en donde lo que predomina es el eclecticismo estilístico ordenado, es decir, que cada tema parece diferente al anterior, pero con un alto grado de coherencia sonora en los diversos elementos que conforman cada canción. Y debo decir que el resultado es una pura delicia.

 

PLAY! – “Default” videoclip extraído de su disco homónimo

 

Ciertamente suenan mucho a The Beta Band, aunque con una pizca menos de experimentación y una mayor concepción pop en sus estructuras, con juegos vocales que se asemejan a los Beach Boys. Aquí hay guitarras, teclados y sintetizadores de todos los colores, percusión con esencias africanas, y, sobre todo, un espíritu libre que arranca sonrisas en el oyente. Otras influencias me vienen a la cabeza. Talking Heads estarían orgullosos de estos chicos, Tarantino podría utilizar “WOR” en una de sus películas, y “Hand of Man” estaría en cualquiera de los discos de Tunng. Django Django tiene mucha psicodelia en sus venas, un elemento que ellos mismos recrean en sus videoclips, todos ellos maravillosos. Temas como “Waveforms”, “Default”, “Storm” o “Hail Bop” les hacen merecedores de reconocerlos como los artífices de uno de los debuts del año.

 

PLAY! – “Waveforms” quinto corte del disco “Django Django” (2012)

 

KISHI BASHI

K Ishibashi se ha pateado medio mundo acompañando en sus giras a Of Montreal y a Regina Spektor. Su gran talento, sin embargo, merecía ser explotado en solitario, algo que el de Seattle se ha tomado últimamente muy en serio bajo el pseudónimo de Kishi Bashi, publicando su primer disco “151a” en el 2012. La base de su sonido es el violín, creando temas de auténtico pop colorista y vital, de grandes armonías vocales y multitud de capas instrumentales perfectamente conjugadas. Ishibashi lo toca todo en el disco, pero lo verdaderamente alucinante es que también recrea ese sonido en solitario cuando se enfrenta al directo, acompañado únicamente de su voz y un violín. Sólo puedo comparar su trabajo con el de Owen Pallett, siendo éste uno de los músicos que más me han impresionado en directo. Kishi Bashi quizás es menos experimental que el músico de Toronto, aunque su sonido es tan personal como adictivo. Lo único que rechina algo es su puesta en escena, habitualmente ataviado con ropajes coloridos y estrafalarios complementos. Aunque, paradójicamente, la portada del disco es preciosa. Pero dejando de lado comentarios de pasarela de moda, lo que hay que decir es que temas como “Manchester”, “Bright Whites” o “I Am the Antichrist to you” hacen del trabajo de Kishi Bashi algo a lo que aconsejo acercarse y embriagarse.

 

PLAY! – “Manchester”, tema de su disco “151a” (2012)

 

PLAY! – “Bright White”

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s